ESTÁNDAR DEL GOLDEN RETRIEVER de la F.C.I  Nº 111

El estándar describe las características morfológicas y el comportamiento de una raza desde el punto de vista cinológico.

ORIGEN: Gran Bretaña

Foto: Ch. Oran de Cal Arana
(Con 6 años)
 

ASPECTO GENERAL: Armonioso, proporcionado, activo, poderoso, con andadura suelta; bien constituido y con una expresión bondadosa.

Esta descripción general encierra todo el espíritu de un buen golden: un perro que da impresión de armonía entre todas sus partes (cabeza, cuello, tronco, tren posterior y cola).

Su apariencia debe ser siempre la de un perro potente, de osamenta no demasiado liviana, pero tampoco excesivamente ancha.

La aptitud para la caza debe apreciarse en el movimiento, suelto y sin irregularidades, con un paso natural y elegante.   La traducción del término balanced que figura en el estándar original por “equilibrado” transmite perfectamente la sensación de armonía que percibe el observador tanto si el perro esta parado como en movimiento.

La expresión amistosa es otra característica importante.  No se refiere únicamente a la mirada del perro, sino que representa un concepto más complejo, en el que intervienen la forma y las características del ojo, del hocico, del cráneo y de las orejas.  La expresión el golden debe transmitir la sensación de un perro que no es agresivo ni miedoso en absoluto, sino inteligente, curioso y deseoso de contacto. (PANDOLFI, A. “La Enciclopedia del Golden Retriever”. Editorial De Vecchi. Pág. 53-54).

 

CARACTERÍSTICAS: Dócil, inteligente y poseedor de una habilidad innata para el trabajo.

         Este es, en pocas palabras, el carácter del golden.  Biddable, en la versión original inglesa, hace hincapié en la necesidad de que el golden no sea agresivo ni demasiado nervioso, y que en ningún caso pueda dar la impresión de poseer un carácter inestable ante cualquier tipo de situación.  La demostración de su inteligencia y vivacidad en el aprendizaje y adestramiento completan su descripción.  (PANDOLFI, A. “La Enciclopedia del Golden Retriever”. Editorial De Vecchi. Pág. 54-55).

 

TEMPERAMENTO: Bondadoso, amigable y confiado.

         En el contacto con el hombre, en las diferentes circunstancias, tiene que mostrar una confianza instintiva.  La primera impresión ante un fenómeno nuevo será siempre de curiosidad, y en ningún caso de agresividad o miedo.

         Se considerarán defectos una tendencia exagerada a la guarda, el nerviosismo y la agresividad excesiva con los congéneres.

         Un golden, en tanto que perro de caza, tiene que convivir con otros perros, de modo que el ejemplar que no pueda establecer una relación adecuada con los otros canes no servirá para el trabajo.

         Únicamente los machos jóvenes pueden mostrar algún signo de agresividad hacia los otros machos, aunque este comportamiento suele desaparecer con el paso del tiempo. (PANDOLFI, A. “La Enciclopedia del Golden Retriever”. Editorial De Vecchi. Pág. 55).
 


 

CABEZA Y CRÁNEO: Cabeza proporcionada y bien modelada. El cráneo es amplio sin ser pesado. Bonita implantación de la cabeza en el cuello, hocico poderoso, ancho y profundo. La longitud del hocico  debe ser aproximadamente igual a la distancia entre un stop bien definido y el occipital. Trufa negra.

 

OJOS: Marrón oscuro, bien separados, el borde de los párpados debe ser oscuro.

OREJAS: De tamaño mediano, implantadas aproximadamente a la altura de los ojos.

MAXILAR-DIENTES: Debe tener maxilares fuertes, con dentadura sana, completa y mordida en tijera, es decir, que la cara interna de los incisivos superiores esté en contacto con la cara externa de los incisivos inferiores, y colocados en ángulo recto con los maxilares.

CUELLO: Con buena longitud musculoso y neto.

 

Los parámetros que se han fijado no son demasiado precisos, y ello justifica en parte una cierta variabilidad en las cabezas.

         El cráneo, aunque ancho, no debe ser tosco ni tener forma abombada.

         Los defectos más comunes son los siguientes:

-  divergencia de los ejes craneofaciales, con el perfil del conducto nasal orientado hacia abajo;

-  el defecto contrario, es decir, un stop excesivamente marcado y un perfil del conducto nasal con tendencia a converger con el eje craneal;

-  ausencia de stop bien definido, con un hocico demasiado largo y débil, en lugar de ser ancho y profundo;

-  stop no excesivamente definido con hocico corto, ligero y débil;

-  protuberancias frontales demasiado pronunciadas;

-  maseteros demasiado marcados;

-  exceso de piel, con arrugas en el cráneo, labios demasiado abundantes o sotabarba.

La trufa debe ser negra.  Se admite la despigmentación estacional, que consiste en la decoloración que afecta a algunos ejemplares en invierno.  Dicho fenómeno no depende siempre de la carencia de pigmentación, que se aprecia más en el color de los ojos, márgenes de los párpados y de la boca, y uñas.

            El ojo tiene una gran importancia en la valoración de un perro, porque el conjunto constituido por la forma, el color y la posición en la cabeza es un dato imprescindible de las características de la raza, y contribuye en la formación de la expresión.  En el golden se penalizan los ojos con coloración demasiado clara (particularmente amarilla, que proporciona una expresión excesivamente dura en la mirada), la posición demasiado distanciada, próxima u oblicua de los mismos, o su excesiva protuberancia.  La intensidad del marrón se valorará en función de la coloración del manto, y en cualquier caso es más oscura que este último.

         En las orejas se valora la forma, el tamaño y el punto de inserción.

         El tamaño correcto es aquel que permite tapar el ojo hasta su ángulo interno.  Si son demasiado grandes, repercuten en la expresión del perro, sobre todo en estado de atención, porque le dan un aspecto bracoide.  Deberán ser de forma triangular y la inserción se encontrará en la línea de los ojos.  Su consistencia es un poco más pesada que la del cartílago, sin excesivas acumulaciones de grasa.

         En los cachorros hasta los seis o siete meses las orejas suelen ser ligeramente grandes, pero no tardan en armonizarse con el resto de la cabeza.

        

El único tipo de dentadura deseado es con cierre “en tijera”, es decir, con los incisivos superiores superpuestos a los incisivos inferiores.

         Se penalizan siempre las desviaciones representadas por ortognatismo (igual longitud entre el maxilar y la mandíbula o “cierre en tenaza”) y los defectos más graves como el prognatismo (maxilar más corto que la mandíbula) o el retrognatismo (mandíbula más corta que el maxilar).

         En los cachorros, hasta que no tienen la dentadura definitiva, es normal que el cierre sea imperfecto, ya que el crecimiento de la mandíbula es más lento que el del maxilar, que generalmente se estabiliza cuando la dentadura se ha completado.

         A veces también se puede apreciar una mala alineación de los incisivos de la arcada inferior, que tienden a salir de la línea de los otros.

         La falta de contacto entre el primero y el segundo premolar superior y el primero, el segundo y el tercer premolar inferior está orientada a facilitar el cobro, y forma una zona de “transporte” en donde el contenido no corre peligro de ser dañado.

       
        Tal como se puede observar, el estándar no determina la longitud del
cuello. Si tenemos en cuenta la inclinación del hombro y la longitud del cuello están relacionadas, a un cuello corto corresponderá una escasa inclinación de hombro.  La inclinación del cuello con respecto al eje longitudinal del hombro puede tender a la verticalidad, a la horizontalidad o ser intermedia.  En los dos primeros casos se produce un desplazamiento del centro de gravedad del animal, que en el primero recae más en el tren posterior, y en el segundo carga excesivamente el peso del tronco hacia delante.  La tercera posibilidad, que corresponde a una angulación de 45º aproximadamente, es la más deseable porque da mayor soltura a los movimientos y facilita el desplazamiento del centro de gravedad.  Una línea del cuello limpia no presenta sotabarba o papada, causada por el exceso de piel en la parte exterior del mismo, justo debajo de los maxilares.

         El cuello también deberá ser musculoso, puesto que si esta parte del cuerpo es débil no puede desempeñar adecuadamente la función de cobro de un animal de una cierta consistencia. (PANDOLFI, A. “La Enciclopedia del Golden Retriever”. Editorial De Vecchi. Pág. 55-58).
 

EXTREMIDADES ANTERIORES o CUARTOS DELANTEROS: Extremidades rectas y de buena osamenta, espaldas bien oblicuas, con escápulas largas y brazos del mismo largo de éste, lo cual hace que los cuartos delanteros queden bien colocados debajo del cuerpo. Los codos pegados al cuerpo.

         Las extremidades anteriores se encargan de sostener el peso del perro después del impulso generado por el tren posterior.  A una escápula larga corresponde una mayor longitud de la musculatura que actúa en el brazo y el antebrazo, con la consiguiente facilidad de oscilación y aumento de la longitud de la zancada.  El ángulo que forma la escápula con el húmero debería de ser de 90º, si bien algunos estándares como el estadounidense o el canadiense determinan este ángulo como requisito deseable, ya que es bastante raro, y no sólo en los golden, encontrar un perro que presente con exactitud estas medidas.  Si la longitud y la inclinación de la escápula son correctas, la extremidad anterior puede colocarse debajo del tronco, tal como se pide.

         Otro aspecto importante es la separación entre los omoplatos a la altura de la cruz, ya que la distancia escasa o excesiva repercute negativamente en la movilidad del hombro.

 

         Vistas frontalmente, las extremidades tienen que verse rectas con los codos bien pegados al tórax.  Toda la extremidad (formada por antebrazo, brazo, carpo, metacarpo y dedos) tiene que estar divida por una línea imaginaria que parte de la punta del hombro y es perpendicular al suelo.  Los defectos (que naturalmente incidirán en la corrección de la andadura) son:

Ø       ­apoyo estevado: la extremidad sigue la vertical hasta el carpo, y luego se desvía hacia el interior;

Ø       apoyo zambo: la extremidad sigue la vertical hasta el carpo, y luego se desvía hacia el exterior;

Ø       extremidades fuera de la vertical (abierto por delante);

Ø       extremidades por el interior de las verticales, aunque mantengan la rectitud
(cerrado o estrecho por delante).



Imagen: VALERIE, Foss “The Ultimate Golden Retriever”

      
         En la visión lateral hay que tener en cuenta dos líneas de aplomo: la primera es la línea vertical que parte de la articulación escápulo-humeral y que debe caer cerca de la punta del pie; si queda por detrás de esta línea se dice que está “debajo de sí”, y, en caso contrario, estará “extendido anteriormente”.  En el primer caso tenderá a una inclinación del hombro escasa y a levantar poco las patas en movimiento.  En el segundo caso, que no es demasiado frecuente, se tendrá un desplazamiento incorrecto del centro de gravedad.  La segunda línea de aplomo en la visión lateral es la línea vertical que parte de la articulación humeral-radial (codo) y que divide en dos la extremidad hasta la mitad del metacarpo, aproximadamente.  En el caso de que el carpo no tenga el arco correcto se tiene un perfil excesivamente arqueado hacia delante, denominado valgo, mientras que en el caso contrario el arqueo es hacia atrás y recibe el nombre de cavo.
 

CUERPO: Equilibrado, región renal corta, pecho bien descendido en la región externa. Costillas largas y bien arqueadas. Línea superior horizontal.

EXTREMIDADES POSTERIORES: La región renal y las extremidades posteriores deben ser fuertes y musculosas, articulaciones femoro-tibio-rotulianas (rodillas) bien anguladas. Corvejones bien descendidos, vistos desde atrás, deben aparecer paralelos, no girados ni hacia dentro, ni hacia fuera. Los corvejones de vaca son muy indeseables.




Imagen:
VALERIE, Foss “The Ultimate Golden Retriever”

COLA: Implantada y llevada a nivel del dorso, llega al corvejón; no debe enroscarse en la punta.

PIES: Redondos y pies de gato.

PELO: Liso u ondulado, con buenos flecos y con un subpelo denso e impermeable.

COLOR: Cualquier tonalidad de oro o crema, ni rojo ni caoba. Se permite únicamente la presencia de algunos pelos blancos en el antepecho.

TALLA: Altura a la cruz:
Los machos entre 56 y 61 cm (22 - 24 pulgadas)
Las hembras entre 51 y 56 cm (20 - 22 pulgadas)

DEFECTOS: Cualquier desviación de las anteriores características deberá considerarse como un defecto y será penalizado en función de su gravedad.

NOTA: Los ejemplares machos deberán tener dos testículos de apariencia.normal, completamente descendidos en el escroto.

ANDADURA / MOVIMIENTOS: Andadura enérgica, con mucha impulsión. Las extremidades anteriores y posteriores se desplazan en planos paralelos al eje del cuerpo. De paso largo y libre, sin ninguna tendencia a levantar los anteriores.



Imágenes: VALERIE, Foss “The Ultimate Golden Retriever”